Uno de los cambios más radicales que ha llegado de la mano de la era de internet como es el cambio de rol del consumidor de información para pasar a ser prosumidor, es decir, productor consumidor, cuando no directamente creador de contenidos.

Algo que se puede apreciar muy claramente a través de las redes sociales, donde son los propios usuarios los que son capaces de adentrarse en el proceso constructivo de la actualidad a través de testimonios de primera mano sorbe un determinado acontecimiento y, claro está, también subiendo fotografías o vídeos que los medios de comunicación tradicionales no han podido conseguir todavía al no estar ‘in situ’ en el lugar de los hechos. Y digo todavía porque no tardarán en convertir a ese consumidor de información en productor utilizando su vídeo, fotografías o testimonio para ilustrar una noticia que, quizás, sin él no hubiera podido saltar a la primera plana.

Aún más evidente es el cambio de rol del consumidor de información de la mano de la aparición de blogs informativos paralelos a los grandes medios, a menudo especializados en temas muy concretos dominados por ese valiente comunicador que decide abrir su particular ventana al mundo.

Estos nuevos medios, para sobrevivir tienen buscar su propio camino huyendo de las rutinas de los grandes medios, que por otro lado cuentan con las grandes audiencias. Si quiere conseguir su propio trozo del pastel deberá, pues, hacer las cosas de otra manera y hacerlas bien.

Así pues, uno de los caminos que este tiene es el de la especialización en un género periodístico, elaborando notas en profundidad, extensos reportajes, crónicas de los principales eventos de un sector determinado. Otro es el de, en la medida de lo posible, tratar de ofrecer otros puntos de vista alternativos sobre los principales hechos noticiosos. Ofrecer otros puntos de vista, un número mayor de voces y también una mayor profundidad, ahondando más en las causas y realizando un seguimiento más dilatado en el tiempo de noticias de calado bien puede ser otra manera de luchar contra los gigantes informativos y acabar consiguiendo un número interesante de seguidores de nuestro blog con “b”, blog “v” o nuestro podcast.

Diferenciarse de la competencia

Una vez hemos decidido ocupar nuestro propio espacio, los periodistas 2.0 debemos tener claro que no podemos trabajar de la misma forma que trabajan nuestros compañeros de los medios digitales masivos. Estos, por el gran volumen de tráfico directo que consiguen gracias al poder de las cabeceras de siempre, pueden limitarse a seguir patrones básicos de las rutinas productivas del periodista online tales como la inserción de material audiovisual, trabajar la hipertextualidad permitiendo al lector saltar de una noticia a otra dando profundidad, etc.

En el caso de que decidamos apostar por formar parte de un nuevo y prometedor proyecto digital deberemos saber que, salvo que contemos con una inversión considerable, deberemos tener muy en cuenta a la hora de producir contenidos las consideraciones sobre los motores de búsqueda. Y es que, al menos al principio y durante un período indeterminado de tiempo, sólo podremos conseguir lectores a través de nuestra incursión en Google Noticias, nuestro posicionamiento en los buscadores y de los usuarios de redes sociales que podamos captar a través de nuestro trabajo en las social network.