La Navidad ya está aquí y eso significa que la mayoría de empresas que se dedican a la venta de productos están a punto -sino de pleno- de vivir la mejor época del año.

En un contexto de máxima competencia global como el que vivimos los portales de comercio electrónico y, sobre todo, el trabajo de marketing tienen un peso específico cada vez mayor en busca de una posición preferencial sobre la competencia que convierta a una determinada propuesta en un producto deseable para estas fechas… pero también más allá de las Pascuas.

Es por eso que es importante trabajar y mucho la parte de mercadotecnia digital y eso significa, entre otros aspectos, no descuidar el email marketing, desde el que trataremos de mostrar a nuestro público objetivo que nos necesitan y que somos la mejor opción para saciar su necesidad.

Cómo debe ser el mail promocional para se traduzca en compra

El primer consejo que los expertos dan para tratar de maximizar esta técnica del email marketing durante la Navidad habla de la importancia de no dejarlo todo para el día de las compras. Dos de cada diez especialistas apuesta por anticiparse incluso a esta semana en busca de conseguir un correo que destaque sobre la competencia en tiempo y forma.

No podemos olvidar que al otro lado hay una persona y no una máquina de comprar. Es por eso que la táctica empleada por muchos departamentos que pone el acento en un aumento en el número de correos no es la mejor. La acumulación de correos en la bandeja de entrada del posible cliente suele generar efectos adversos de ahí en que cada vez más se apueste por un único mail que sea interpretado por el receptor como de verdadera utilidad.

El otro punto a tener en cuenta está relacionado con la inclusión de elementos visuales atractivos tales como GIF, cinemagraph o gamification ya que además de llamativos dotan de personalidad nuestro mensaje. Si estos, además de contextualizados con esta época tan particular, consiguen generar interactividad serán el mensaje perfecto en busca de la ansiada tasa de retorno.

Por último, y tal y como vienen advirtiendo durante los últimos meses todos los especialistas en email marketing, ya no vale solo con producir un mail poderoso capaz de incitar a la compra, sino que este, para que sea lo efectivo que necesitamos, debe estar lo más personalizado posible. Y eso no significa solo colocar el nombre del receptor, sino hacerle llegar exactamente aquella información que le interesa a él evitando proporcionarle información masiva.

En definitiva, comparten los gurús en este campo, se trata de llamar la atención atención y generar emociones a una persona que está al otro lado y que está cansada de recibir mails promocionales. Si le ofrecemos lo que busca, se lo sabemos enfocar y lo hacemos llamando su atención con tiempo, es decir, antes de que decida sus compras, estaremos en el camino perfecto para conseguir transformar un mail en una compra. Ese debe ser nuestro objetivo.