El marketing directo, es decir, aquel que se sirve distintos medios para comunicarse directamente con un público objetivo y obtener de él una respuesta medible, tiene en una de sus formas de expresión el sampling.

Este no es otra cosa que la entrega de pequeñas muestras a posibles clientes con el objetivo de acercar nuestro producto a un determinado público. Una herramienta de marketing directo que, en muchos casos, se antoja como una de las mejores formas de poner en contacto aquello que ofrecemos con una audiencia que, de otra manera, difícilmente hubiéramos contactado.

Una técnica que distintos especialistas han ensalzado sus virtudes teniendo en cuenta que a través suyo se consigue una mayor presencia a la marca en la calle, tanto de sus consumidores como de aquellos que no lo son, mejorando así la lealtad del consumidor que se siente mucho más cerca del producto y del proyecto.

Para otros, el sampling es necesario, ya no solo como lugar de pruebas en determinados entornos antes de iniciar una campaña masiva, sino en tanto en cuento es capaz de reducir el tiempo que pasa desde que el consumidor conoce un productos y hasta que lo adquiere en alguno de los puntos de venta de este.

Si nos centramos en meramente económico, al pequeño desembolso que se produce durante la preparación de cada campaña le responde una tasa de retorno que, en muchos casos, llega a superar el 500% gracias a las traducciones de venta que se realizan en las fechas siguientes a la acción de sampling. Una vez el producto ya está posicionado.

A este respecto, indican los especialistas que la inversión promedio es de 30 por ciento del presupuesto destinado a BTL. Cifra que aumenta ligeramente en artículos tecnológicos y, aún mucho más, en los relacionados con la alimentación.

Y se que, estar en el lugar de venta, en el momento de decisión de compra, es determinante a la hora de convencer a muchos posibles compradores de que, con ese y no con otros productos similares que no ha probado, sabrá exactamente qué es aquello que ha adquirido sin sorpresas.

Tipos de samplig más habituales en el mercado

Sampling de eventos: Dado el gran número de seguidores que acuden a determinados eventos, ya sea enfocados a la industria o a la asistencia masiva de un target que se amolda a nuestro público objetivo es uno de los más socorridos por muchas marcas.

Street sampling: Es el que se realiza en plena calle en localizaciones especiales o en calles en las que, ya sea por los comercios o por el tipo de habitantes de una zona, interesa acercarnos en busca darnos a conocer a quienes creemos pueden acabar comprándonos.

In-pack/on-pack: Son aquellas muestras que se regalan adheridas a otro producto relacionado y que pretender servir de trampolín para un target similar al del producto asentado al que queremos asociar nuestro nombre.

In-store sampling: Aquel que se realiza en el mismo punto de venta. La muestra es entregada al consumidor situándose al lado de donde se vende al público.