No todas las condiciones de todos los auxiliares de vuelo son las mismas. Al parecer, según está saliendo a la luz en los últimos tiempos, existen algunas aerolíneas de bajo coste cuyas reglas laborales distan mucho de estar a la altura de las condiciones exigidas por sus empleadas.

Desde el anonimato, y una vez saben que fuera del mercado laboral no habrá posibilidad de tomar reprimendas contra estas, son varias las que han decidido alzar la voz y contarle al mundo cuál es su experiencia en determinadas compañías aéreas.

La precariedad a la que se enfrentan muchas auxiliares de vuelo

Si en algo parecen coincidir tanto en unas aerolíneas como en otras es que, desde que estallase la crisis económica y se inundase el mercado laboral, se trabaja mucho más y se cobra notablemente menos. Algo que ya es tremendamente preocupante pero a lo que hay que agregar la dificultad que muchas de ellas encuentran a la hora de conciliar la vida laboral y familiar.

Como muestra de ello, la denuncia interpuesta contra Iberia por la práctica de test de embarazo ilegales realizada por Iberia a algunas de las candidatas a estos puestos que le supondrá el abono de 25.000 euros por saltarse la legalidad al respecto.

Tal y como ocurre en otros muchos puestos, la precarización ha llegado a tal nivel que los contratos se formulan de seis meses en seis meses. La razón, si te contratan seis meses y luego estás otros seis sin trabajar para la empresa, no hay regulación que les obliga a tener que firmar un contrato indefinido a ninguna azafata. Si agregamos que los cursillos para poder acceder a estos ‘casting’ cuestan más de 3.000 euros, la situación laboral en la que muchas de ellas se encuentran parece total.

La masificación en los aviones no solo afecta a los viajeros. También al personal de abordo, ya que ahora son menos los profesionales a cargo de más viajeros. Estos, además, en algunos casos, denuncian que la hora trabajada les sale a menos de tres euros.

Por si esto fuera poco, los avisos de ‘planing’ de viajes, en muchas de las aerolíneas de peor fama, se les realiza con solo un mes de antelación, impidiendo que se puedan organizar debidamente tanto ellos como sus parejas o sus hijos para con la conciliación familiar.

Además, para rematar, algunas de ellas aseguran estar obligadas a tener que elegir los días de vacaciones de los que disfrutarán casi con un año de antelación. Lo que por otro lado imposibilita poder ajustarse a la fechas de la pareja, no poder apurar para elegir dónde las quieren pasar y un sinfín de incomodidades.

Una estatura mínima de 165 centímetros, sin posibilidad de incorporar piercings o tatuajes, aunque estén escondidos o la realización de tareas antes destinadas a otros empleados como la limpieza de las aeronaves son algunas de las otras cosas por las que deben pasar si, pagado el curso de auxiliar de vuelo, quieren empezar a rentabilizar su inversión e incorporarse al mercado laboral.