Ser una azafata de vuelo no es nada sencillo. A pesar del glamour que viene rodeando a este sector desde tiempos inmemoriales, lo cierto es que pasar tanto tiempo lejos de los tuyos y el hecho de tener que realizar una atención al cliente masiva cada vez que la aeronave alza el vuelo convierte la profesión de tripulante de cabina en una de esas que requiere grandes profesionales para ser llevada a cabo con la máxima diligencia.

Profesionales que, tal y como recoge la publicación Business Insider tras preguntan a más de 60 azafatas sobre los hábitos más irritantes con los que deben lidiar de los pasajero, no son precisamente pocos. Algunos hasta sorprende se puedan repetir cada poco tiempo en vuelos realizados en distintas partes del mundo. Vamos a verlos.

Qué irrita a las azafatas

-Colocar todo lo que estos portal en el compartimento destinado para el equipaje. Al parecer los pasajeros no solo colocan arriba su equipaje de mano, sino también las bolsas del ‘duty free’, sus chaquetas, las cámaras de fotos o los bolsos.

-No saludar ni despedirse de la tripulación de a bordo. Según indican son mayoría los pasajeros que demuestran su falta de educación durante los vuelos.

-Depositar los desperdicios en los carros de comidas y bebidas mientras siguen dando el servicio a otros pasajeros.

-Reposar los pies entre los huecos del asiento delantero o colocando las suelas en las paredes del avión olvidando las mínimas actitudes cívicas.

-Preguntar todas las posibilidades que ofrece el vuelo para comer y beber. Dado que la carta suele ser muy amplia resulta tremendamente lento y poco efectivo recitar, uno a uno, todo aquello de lo que disponen a bordo.

-No prestar ninguna atención a las explicaciones de seguridad que se realizan antes del vuelo. Según parece cada vez son menos las personas que atienden, como muestra de respeto y por su propia seguridad, estas indicaciones.

-No explicar tener claro cómo quieren el café o el té cuando este carrito llega delante de cada fila obligando a los azafatos a preguntar sobre cómo lo desean cuando no repitiéndolo por no satisfacer los gustos de los pasajeros.

-Pretender que sea el personal del avión quien te suba, coloque, baje y dé en la mano el equipaje, a menudo muy pesado, que los pasajeros portan consigo en cada vuelo.

-Insistir en ir a los servicios cuando se les indica en las señales luminosas que deben permanecer sentados y con el cinturón de seguridad abrochado por una cuestión de seguridad.

-Tocar el botón de la llamada para cualquier cuestión nimia dado que, recuerdan, es para situaciones que requieren de atención primaria.

-Dirigirse de malos modos a la tripulación porque estos no satisfagan alguna necesidad que no puede ser cubierta o a raíz de una mala experiencia con otro pasajero.

-Intentar colarse en un asiento de una clase superior. Al parecer es más común de lo que podría parecer, cuando estos no se llenan.

-Pretender que los azafatos respondan a todas sus cuestiones sobre el vuelo, el destino o el avión.