Una de las primeras cosas que debe poner en negro sobre blanco en su plan de empresa cada marca es el target al que se quieren dirigir, cómo hacerlo y evaluar qué está haciendo la empresa, con puntos fuertes y débiles que ellos deberán mejorar.

Si bien a menudo este público objetivo está claramente definido, en otras ocasiones es mucho más complicado afinar en cuanto al potencial comprador, dadas las características integradoras del producto o servicio que una empresa quiere ofrecer a su audiencia global.

Para tratar de identificar su target los expertos aseguran que basta con seguir una serie de pautas en las que aquí vamos a poner el acento:

La primera de ellas debe llevarnos a definir con pelos y señales cómo es nuestro potencial comprador o cómo deberías serlo. Para conseguir delimitar al máximo este capítulo una parte importante de los esfuerzos durante los primeros pasos de todo proyecto empresarial se deberán dedicar a recolectar todo tipo de información encaminada a esta empresa. Cuál es el perfil social, laboral, económico, cultural o de gasto de nuestro target, cuánto tiempo emplea en trabajar y cuánto en tiempo libre así como cuáles son sus hobbies ayudarán a identificar sus necesidades proporcionando información de lo más importante para saber cómo llegar a ellos con las máximas posibilidades de éxito.

Otro punto imprescindible a solventar cuanto antes es el que está relacionado con la identificación de una necesidad de mercado no satisfecha todavía. Aquí es tan importante saber qué podrían cubrir que nadie cubre, quién hace cosas que se puedan relacionar con los que ofrecemos, por qué no llegan donde estos necesitan y cómo debemos presentar que hemos llegado para solventar este vacío de mercado para ocupar nuestro lugar en el sector.

Ni que decir tiene la importancia de la relación con nuestros clientes presentes o futuros. Hoy en día parece ya bastante demostrado que no basta con emitir mensajes publicitarios, enviar mails o folletos a sus casos o realizar llamadas sino somos capaces de rellenar nuestro banco de datos a nivel big data y obteniendo un feedback que nos ayude a mejorar en nuestra estrategia de mercado. Analizar cada imput y emplearlo en nuestro objetivo es capital.

Es por eso que cada vez son más las empresas que echan mano de las siempre interesantes encuestas. Estas se revelan como la mejor forma de recopilar todo tipo de información necesaria para todo proyecto empresarial desde nuestros consumidores. Estas cuestiones, sencillas y directas, que permitan comentarios a cada pregunta, y sobre todo si son anónimas, nos proporcionarán una cantidad de información de lo más relevante para encauzar, subrayar o corregir cualquier acción llevada a cabo previamente.

Así pues, tanto recopilar información sobre quiénes son o quiénes podrían ser nuestros clientes, mantener una relación fluida con ellos a través de los medios tradicionales y online para escuchar qué les gusta y qué cambiarían de nuestro servicio y seguir de cerca lo que hace la competencia deben ser tareas que toda empresa debe realizar regularmente desde el primer día.