Cada vez son más los eventos deportivos en todo el mundo con deportistas profesionales hombres como protagonistas que están optando por dejar de incluir la presencia de las azafatas tanto en los prolegómenos como en la entrega de premios.

Un cambio en la tendencia histórica de muchas de las competiciones que se está justificando bajo el pretexto de la cosificación de la mujer, haciendo las veces de florero mientras enseña carne con diminutos vestidos y que apenas aportan su brazo para aguantar un paraguas o un ramo de flores para entregar al héroe ganador de la competición, lo que cada vez está peor visto.

En un mundo en el que cada vez el feminismo va ganando terreno, así como también lo hace el discurso de los políticamente correcto, la tendencia en Europa parece estar siendo la de eliminar las azafatas de las competiciones deportivas, siendo la alternativa propuesta por muchas de las chicas que insisten en no sentirse ‘cosificadas’ la de mezclarlas con hombres, lo que evitaría que muchas de estas jóvenes tuvieran que perder su empleo, por no hablar de las distintas agencias de modelos que llevan años viviendo de un trabajo profesional en el que además de proveer a estas chicas se une la labor de captación, formación y selección en busca de la mayor satisfacción de los clientes.

Así pues, después de que en España el Challenge de Mallorca de tenis, las vueltas ciclistas al País Vasco y a Cataluña y el Masters de tenis de Madrid suprimieran la presencia de las tradicionales azafatas y recogepelotas, se espera que se sume el Gran Premio de Jerez de motociclismo de este mismo año, después de que el ayuntamiento jerezano haya pedido a la organización que se abstenga de colocar a ‘mujeres florero’, tanto en la pista con paraguas como en el podio de cara a la celebración.

MotoGP parece pues el próximo campo de batalla para trasladar al resto del motor este debate que, por ahora, parece difícil pueda llegar a cuajar en estos eventos deportivos como lo son los deportes de lucha o combate y donde su presencia sigue siendo uno de los reclamos para muchos de los que acuden a presenciar la veladas, y donde por ahora ningún gran torneo parece haberse siquiera planteado esta opción.

De momento, parece pues que la tendencia pasa por suprimir a estas azafatas en la mayoría de eventos deportivos dentro y fuera de nuestras fronteras mientras la pelea de muchas de las azafatas y las agencias, además de muchos de los seguidores de los distintos deportes implicados, sigue en pie tratando de incorporar a hombres y mujeres azafatos que sean capaces de ayudar a que todos estos eventos se puedan llevar a cabo, sin que esto suponga que los azafat@s deban enseñar más carne que la que muestra cualquier otro mortal que forme parte del evento en cuestión. Habrá que ver si es ya una lucha perdida… o se impone el sentido común: Azafatas sí, azafatos también… y con prendas normales, siempre que lo desee un organizador. Lo demás sería imposición.