Fin a las negociaciones entre Iberia y los principales sindicatos de tripulantes de cabina de pasajeros CC OO, UGT, SITCPLA y CTA Vuelo. Después de unas duras negociaciones, y a cambio de evitar males mayores, las partes implicabas decidían firmar un pacto de mediación en el que se establecían las nuevas condiciones laborales de los azafatos y azafatas de nuevo cuño que entren a formar parte de la aerolínea española.

Un acuerdo que supone la fijación de una nueva escala salarial que reducirá las cantidades pactadas con sus tripulantes de cabina de pasajeros sustancialmente, de entrada. De esta forma, en relación a los 22.000 euros que se venían percibiendo en forma de salario por los TCP se pasará a los 20.000 brutos para los que se sumen al proyecto de ahora en adelante. A partir de ahí, los futuros incrementos de sueldo deberán ser refrendados una vez se conozcan los resultados de la aerolínea.

Una reducción de un ocho por ciento en la parte fija que, sin embargo, no se notará en una reducción en las horas de vuelo, ni mucho menos. Al contrario, ya que a partir de ahora se alcanzarán las 850 horas de vuelo anuales que, por otro lado, ya se producía de facto, según se ha venido publicando en varios medios en la empresa dirigida por Luis Gallego.

Con todo esto, la parte más positiva del acuerdo en el que ha mediado Gregorio Tudela está en la recuperación por parte de los 3.100 tripulantes de Iberia del cuatro por ciento de sus ingresos salariales de los que fueron privados el pasado año después de que estos no arribasen a los acuerdos de productividad acordados por la empresa.

Tal y como ocurre ya con los pilotos, aquell@s azafat@s que lo deseen podrán acogerse al ERE voluntario, si bien se espera que no sean muchos los que lo hagan, toda vez Iberia ha confirmado que en su plantilla de TCP no existe ningún exceso de personal, teniendo en cuenta las previsiones que se vienen por delante de cara a la próxima temporada estival.

No obstante, aquellos que lo deseen ya conocen cuáles serán las condiciones a las que se les invite a participar en el ERE voluntario, las mismas recogidas en el marco 72/01 vigente de empresa, es decir, 35 días por año trabajado con un límite de 30 mensualidades, a las que agregar prejubilaciones y recolocaciones diferidas, abriendo la posibilidad a una posible vuelta a la empresa. Esto supondrá, entre otras cosas, que a cambio la empresa garantiza su puesto de trabajo a todos sus tripulantes de cabina de pasajeros durante todo el 2017.

A partir de ahora los esfuerzos se centran en los azafatos de tierra, o tripulación de tierra, con quien se arranca desde cero en las negociaciones y con los que también habrá que fimar las nuevas condiciones para los actuales trabajadores en plantilla, los nuevos y la posibilidad de la desvinculación opcional de la compañía a través de los ERE voluntario, casi seguramente, con las condiciones expuestas en el párrafo anterior.