Todo proyecto empresarial necesita, llegado un momento, de un empujón que requiere de la mano de publicitarios para conseguir acercar a su objetivo al plan de empresa trazado en su día y que tiene como fin maximizar los beneficios de toda empresa.

Ya sea en busca de promocionar un producto, de más clientes o de reforzar la idea de marca, y partiendo del hecho de que cada una de estas acciones deberá llevar por un camino distinto la actuación para cada caso, lo cierto es que la publicidad y el marketing se revelan como los grandes aliados para todos estos casos.

Una vez con la idea clara de que son los expertos en cada necesidad los que deben echar el resto en pro de nuestro objetivo empresarial, deberemos establecer los éxitos tras los que andamos, qué cosas sería interesante remarcar, qué cosas obviar, qué herramientas serían las más idóneas, cuáles serían los mejores canales para hacerlo, las fechas más propicias y, por supuesto, el montante total de la inversión.

Ya con todo esto marchado, será el momento de confiar en un conjunto de profesionales que, por otro lado, deberían estar abiertos a cualquier sugerencia y modificación sobre la marcha, ya que no hay mejor campaña ni mayor satisfacción para un empresario que decide tomar parte en una acción de publicidad y marketing que trabajar codo a codo con los profesionales en cada momento, estando, además, al tanto de todo movimiento.

Algo tan sencillo como esto ya supondrá un aumento notable de posibilidades de éxito de la misma, pudiendo, además, y una vez lanzada la campaña en cuestión, trabajar en maximizar su visibilidad y su conversión en nuevos clientes, más ventas o una mayor y mejor imagen de marca en el imaginario colectivo de la sociedad.

Para ello, una de las mejores manera es echar mano del marketing directo, a través de campañas complementarias de street marketing, de event marketing y de, en definitiva, pisar los mismos pasos, calles y eventos que los potenciales clientes de la idea sobre la que estamos trabajando pisan y exponerles, ante sus ojos, con pequeñas muestras o pruebas y con un discurso cercano, por qué podemos hacerles la vida más fácil.

De la misma manera, este tipo de campañas con azafatas no permiten extrapolar valores de la empresa a través de experiencias ofrecidas a los posibles clientes y de la imagen que ofrezcamos desde un stand y mediante unas azafatas instruidas al detalle para cada evento.

Qué podemos conseguir con una campaña publicitaria con azafatas

Los estudios que han venido analizando la efectividad de estas campañas complementarias al trabajo que se realiza en el marketing directo, en los medios de comunicación tradicionales y en el mundo online, con las plataformas sociales como campo de batalla, hablan por sí solos. Estos dicen que, a más internet, más necesidad de hacerse ‘físicos’ y que a más trato directo y prueba de lo que ofrece una marca, más confianza en el consumidor, siendo esta la base no solo de la captación, sino también de la fidelización de nuestro target.