Si estás pensando en contratar a azafatas para un próximo evento seguro que te has planteado qué tipo de azafata, con qué requisitos, durante cuánto tiempo y con qué funciones debería saber desenvolverse a la perfección para así ponerte manos a la obra o, en el mejor de los casos, ponerte en mano de una agencia de azafatas para que sea ella quien echando mano a su cartera de candidatas te ofrezca ‘ad hoc’ las que se ajustan a la perfección a tus deseos.

Más allá de esto, y de saber si por el tipo de trabajo o evento se necesita que estas se enmarquen dentro de una edad concreta, con un físico determinado o con una vestimenta corporativa que se les habría de proporcionar, lo que quizás no sepas es que existen varios tipos de azafatas. Por un lado las homologadas y por otro el resto.

Las diferencias que existen entre ellas no saltan a simple vista en la mayoría de los casos. Y es que, a menudo, es la experiencia y las buenas reseñas proporcionadas por los clientes con los que han trabajado anteriormente lo que encasilla a unas en este grupo. Es por eso que el hecho de no estar catalogadas como homologadas no significa que no lo vayan a estar o que no estén en el mismo rango que las que sí lo están.

Entrando en harina, las azafatas homologadas son aquellas que han trabajado anteriormente con alguna empresa con altos rangos de exigencia, habitualmente multinacionales y empresas que requieren con asiduidad la contratación de este tipo de apoyos, y que están ‘fichadas’ de alguna manera como ‘idóneas’ para la gran mayoría de acciones que requieren de su profesionalidad.

Si bien este distinción no existe en todas las agencias, es posible que encuentres más de una en la que se te presenten un grupo de candidatas con esta denominación y otras sin ella. Las consecuencias que se pueden derivar de contar en un futura campaña que estés preparando con alguna de estas azafatas homologadas son varias.

Por un lado, la seguridad de que están más que preparadas para según qué funciones al más alto nivel de exigencia, profesionalidad, saber estar y trato servicial, si es que se les pide. Por otro, y como estarás esperando, a nivel de coste económico. Y es que el precio de la contratación de una azafata homologada está por encima de las que no lo son.

Azafatas con experiencia para clientes exigentes

El precio, en este sentido, variará en función de las habilidades de las azafatas, el número de contrataciones que realices, el número de horas o días que las necesites, así como la posibilidad de que se requiera un desplazamiento para poder cumplir con la función que estás preparando para tu empresa.

Así pues, a partir de ahora ya sabes que las azafatas con más experiencia y habilidades pueden ser o no denominadas como azafatas homologadas y que su remuneración será mayor por ello. Tú decides cuáles se te adaptan mejor.