Una de las cosas que más miedo da a aquellas empresas que no han contratado nunca antes el servicio de una agencia de azafatas y están en busca de la agencia adecuada y las azafatas ideales para el evento que están organizando es el precio que les costará contratar expresamente aquello que ellas necesitan para el día D a la hora H.

Lo primero que debemos saber es que, por ejemplo, no será lo mismo realizar un evento en Madrid para una empresa madrileña que trabaja con una agencia de azafatas de la capital de España que el hecho de que esta misma empresa tenga previsto marcharse a una feria en Berlín y en la que necesitará que sus azafatas, por imagen e idea de comunicación corporativa, sean españolas. En este último caso, excepcional pero probable, los precios se verán alterados.

Ya entrando en harina, y poniendo las cantidades en negro sobre blanco, dependiendo de la agencia y de las necesidades de cada cliente, que implicarán una mayor presencia, trabajo y competencias de las escogidas, los precios variarán de manera sustancial siendo el caché de cada una por horas, o a veces por días de trabajo cuando esta es la situación. En cuanto a las cantidades, estas pueden moverse entre los 15 euros y los 30, teniendo en cuenta los factores comentados anteriormente.

Si lo que necesita el contratante es contar con azafatas, en lugar de por horas, por días, los precios se podrán ver rebajados de manera notable, igual que se podrá variar el montante total en función del número de azafatas que se necesiten para cada ocasión.

Como hemos comentado anteriormente, si una azafata es requerida únicamente para dar imagen, o para repartir una serie de trípticos entre los presentes a un evento tendrá un precio distinto que si lo requerido es una serie de personal que hable más de un idioma y tenga que referirse a los presentes y tener un contacto directo con el público conociendo tanto la empresa como el evento al detalle y teniendo que resolver dudas en varios idiomas. Algo que parece lógico.

También alterarán el presupuesto los desplazamientos, que tendrán un extra si les deben llevar a una localidad diferente a la contratada; la nocturnidad, como sucede en otros empleos; o la peligrosidad, todo ello se enmarcará en el presupuesto en el apartado de pluses.

Un apartado en el que, obviamente, también habrá que incluir en un anexo si, finalmente, y como ocurre en muchas ocasiones, las azafatas contratadas acaban teniendo que realizar una serie de horas extras más allá de las pactadas. Para no incurrir en este gasto extra, lo mejor es cubrirse las espaldas contratando el servicio pensando en posibles eventualidades que, en el caso de no producirse, nos permitirá que estas nos echen un cable recogiendo o preparando nuevas acciones futuras.

Por último, existen muchas agencias que incluyen en sus presupuestos un ‘Plus por resultados‘ cuando los resultados de una acción concreta depende directamente del trabajo de azafatas cualificadas. Todo esto debe ser parte de las conversaciones con la agencia desde sus inicios.